Ay, la competencia, esa eterna compañera que nos hace algunos días el camino más difícil de lo que ya es… 

¿Has pensado alguna vez la cantidad de tiempo que pasas a lo largo de la semana viendo lo que hacen otras empresas de tu sector y pensando en cómo podrías desmarcarte de ellas?

¿Sabes la cantidad de energía que consume estar midiéndose constantemente con el vecino, en una carrera sin fin en la que nadie se queda “primero” durante demasiado tiempo?

Vamos a poner esto en perspectiva: la competencia es buena.

 

Es buena porque cuando tienes competencia lo más probable es que en tu mercado haya demanda y, por tanto, haya un trocito del pastel para ti. La competencia también es buena porque nos ayuda a testear a nuestro público a través de sus iniciativas. Y por último, y no menos importante, la competencia es buena porque saber que está ahí nos ayuda a no dormirnos, a seguir esforzándonos por no quedarnos atrás. 

Valora a tu competidor en su justa medida, pero deja de malgastar tu energía, tu tiempo y tu dinero intentando competir con él y empieza a centrarte en enamorar a tus clientes ideales.

¿O va tu competencia a ayudarte a pagar las facturas este mes?

CiN ayuda a empresas inconformistas que quieren marcar un camino propio en su mercado y ser la única opción a ojos de sus clientes ideales.

Te invitamos a:

Identificar qué hace a tu empresa única en tu sector, para darle la forma de una marca memorable.

Hablar con honestidad y llegar al corazón de esos clientes que están deseando conocerte, confiar en ti y recomendarte.

Convertir tu comunicación en un pilar fundamental en tu negocio, que te ayude a llegar a un lugar nuevo: tu propio hueco en el mercado. 

Hemos ayudado a muchas empresas en tu situación, ¿quieres comprobarlo? Lee, lee…

Ninguna casa se empieza por el tejado. Para ganarse la confianza de tu cliente debes dejarle conocerte primero y darle motivos para creer que tu servicio o producto es exactamente lo que necesita.